Después de un terremoto, la ayuda más visible siempre llega en la primera semana: rescate, albergues, donaciones de emergencia. Pero para un restaurante, la crisis real empieza después — cuando la ciudad vuelve a moverse y ese local sigue sin clientes, sin insumos o sin saber por dónde empezar a levantarse.
Lo que hace diferente a esta crisis es que el propio gremio gastronómico no esperó. En las últimas semanas, restauranteros, chefs y asociaciones activaron iniciativas propias — antes incluso de que llegara ayuda externa. Esto es lo que ya está pasando, y cómo puedes sumarte hoy.
Iniciativas que nacieron desde los propios restaurantes
- En Cali, el restaurante argentino Restó CABA, en el barrio San Antonio, transformó sus instalaciones en un centro de apoyo logístico y alimentario para los damnificados desde las primeras horas tras el sismo.
- Andrés Carne de Res activó tres frentes de apoyo bajo la campaña «Andrés se suma para ayudar»: kits de aseo, materiales de construcción y el 100% de la venta de productos específicos destinado a la Fundación Gastronomía Social Colombia.
- La chef Catalina Vélez, del restaurante Domingo, lidera un colectivo gastronómico que ha reunido a otros chefs y restaurantes en torno a una causa común, con foco en las comunidades del Pacífico colombiano.
- Y a nivel país, cocinas enteras se han sumado con ollas comunitarias, paellazos solidarios y brunches benéficos — cada restaurante aportando lo que mejor sabe hacer: dar de comer.
El respaldo internacional también llegó a través de la cocina
El chef José Andrés, a través de World Central Kitchen, anunció una donación de 1 millón de dólares específicamente destinada a ayudar a reabrir pequeños negocios de comida afectados por el terremoto, en articulación con el Longer Tables Fund para identificar dónde generar mayor impacto.
Fundación Gastronomía Social y World Central Kitchen, además, activaron conjuntamente una red para llevar comida caliente a damnificados y rescatistas, con apoyo de restaurantes, empresas y ciudadanos en terreno.
Cómo puede un restaurantero afectado pedir apoyo
Si tienes un restaurante afectado, el canal más directo es el Plan Padrino de Acodrés, la Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica. El mecanismo conecta a restaurantes, empresarios y emprendedores afectados con personas, empresas u organizaciones dispuestas a aportar equipos, insumos o acompañamiento para reabrir. La inscripción se hace a través de los formularios habilitados por la asociación.
Cómo puede alguien más sumarse hoy
- Apadrinar un restaurante a través de Acodrés, aportando insumos, equipos o asesoría.
- Comer en los restaurantes que ya están donando parte de sus ventas, como las iniciativas de Andrés Carne de Res o el colectivo de la chef Catalina Vélez.
- Donar directamente a organizaciones humanitarias en terreno, como Fundación Plan, con foco en alojamiento y artículos esenciales para las familias afectadas.
- Consultar el mapeo humanitario oficial de la ONU en Colombia para entender qué zonas y qué organismos tienen prioridad de atención en cada momento.
Lo que falta después de la ayuda inicial
Los insumos, las donaciones y la reconstrucción son indispensables — pero un restaurante no vuelve a estar de pie solo con eso. Necesita que la gente vuelva a llenar sus mesas. Por eso en Menüpp estamos trabajando en algo adicional: una forma de que restaurantes afectados, y otros con baja visibilidad, puedan volver a ser encontrados por quienes deciden dónde comer hoy. Muy pronto contamos más.

